Odontopediatría: la alarmante relación entre pantallas, azúcares ocultos y caries en la infancia

📅 15/06/2026

En España, la salud bucodental infantil presenta cifras preocupantes: uno de cada tres niños menores de seis años padece caries, y en el 80 % de los casos no recibe tratamiento alguno, según datos del Consejo General de Dentistas. Detrás de esta realidad se esconde un fenómeno en gran parte silenciado: la creencia errónea de que las caries en los dientes temporales no requieren intervención. La doctora Laura Pérez, odontóloga y directora médica de la clínica dental Pérez Saavedra en Málaga, señala que existen dos grandes factores detrás de estas cifras: el uso generalizado de pantallas entre los más pequeños y el azúcar camuflado en alimentos que los padres consideran saludables.

“Estamos viendo cómo se repite un patrón en consulta: niños que picotean mientras ven la tablet, que beben zumos envasados o batidos que los padres consideran sanos, y que no se cepillan bien porque nadie les supervisa. Cada uno de estos hábitos, por separado, ya es un factor de riesgo. Juntos, multiplican las probabilidades de desarrollar caries”, explica la especialista.

Pantallas, picoteo y saliva: un triángulo peligroso para los dientes

Diversas investigaciones han establecido un vínculo directo entre el tiempo que los menores pasan frente a dispositivos digitales y la salud de su boca. Los niños que más horas dedican a tablets, teléfonos móviles o televisión tienden a consumir más productos cariogénicos: bebidas azucaradas, galletas, snacks procesados y otros alimentos de alto impacto sobre el esmalte dental. Pero el problema no termina en la dieta.

“El problema no es la pantalla en sí, sino todo lo que viene con ella. El niño que come viendo dibujos picotea más y termina saltándose el cepillado porque se le hace tarde. Además, pasar horas con la vista fija en una pantalla favorece la respiración bucal, que reduce la producción de saliva, la defensa natural de los dientes frente a las bacterias”, advierte la Dra. Laura Pérez.

El mito de los dientes de leche: por qué tratarlos no es opcional

Una de las confusiones más extendidas entre las familias es la poca importancia que se concede a la dentición primaria. Muchos padres asumen que, como los dientes de leche se caerán, no es necesario tratar las caries que aparecen en ellos. Este enfoque, sin embargo, contradice todas las recomendaciones odontológicas y puede acarrear consecuencias duraderas.

“Una caries en un diente de leche puede provocar dolor, infección y pérdida prematura de la pieza, lo que altera la erupción del diente definitivo y puede generar problemas de espacio, de mordida e incluso afectar al desarrollo del habla. Tratar los dientes de leche no es opcional: es la base de una boca sana en el futuro”, afirma la odontóloga.

Ignorar una caries en un diente temporal puede desencadenar infecciones que dañen el germen del diente permanente, alterar la alineación de la arcada dental y provocar dificultades en la masticación y en la correcta pronunciación de ciertos sonidos. Por eso, los especialistas insisten en que las revisiones periódicas deben comenzar desde la erupción del primer diente.

Azúcar invisible: cuando lo «saludable» no lo es tanto

El tercer pilar de este problema reside en la publicidad engañosa y el etiquetado confuso de muchos productos dirigidos al público infantil. Alimentos que aparentan ser nutritivos esconden cantidades elevadas de azúcares libres que actúan sobre los dientes exactamente igual que un caramelo o un refresco.

“Un zumo ‘sin azúcar añadido’, unas galletas ‘integrales’ o un yogur ‘especial para niños’ pueden contener cantidades de azúcar equivalentes a las de un refresco. Cuando ese consumo se repite varias veces al día, el esmalte no tiene tiempo de recuperarse”, subraya la experta.

Según estudios recientes, los niños españoles de entre 7 y 12 años ingieren una media de más de 55 gramos diarios de azúcares añadidos, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa el límite recomendado en 25 gramos. Los productos con mayor perfil cariogénico en esta franja de edad incluyen:

Estos alimentos, aunque parezcan inocuos, alimentan a las bacterias presentes en la placa dental, que generan ácidos capaces de erosionar el esmalte y provocar cavidades. Para quienes deseen cepillos dentales infantiles suaves y eficaces, existen opciones diseñadas específicamente para manos pequeñas. Asimismo, incorporar pastas dentales infantiles sin azúcar y con flúor puede marcar una gran diferencia en la prevención diaria.

Cinco estrategias clave para proteger la salud bucodental infantil

La doctora Laura Pérez insiste en que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz, rápida y económica frente a la caries. A continuación, desglosamos las cinco recomendaciones fundamentales que la especialista ofrece a las familias que quieren evitar problemas futuros:

  1. Establecer horarios fijos de comidas y evitar el picoteo continuado, especialmente mientras el niño está distraído con una pantalla. Cada exposición a azúcares debe ser un evento puntual, no un goteo constante.
  2. Supervisar el cepillado dental hasta al menos los 8 o 9 años. Los niños no tienen la destreza manual necesaria para eliminar toda la placa por sí solos, y un cepillado deficiente es una puerta abierta a las caries.
  3. Leer las etiquetas de los alimentos con atención: no basta con que un producto ponga «sin azúcar añadido». Hay que fijarse en los hidratos de carbono simples, jarabes, concentrados de fruta y cualquier ingrediente terminado en «-osa» (fructosa, glucosa, sacarosa, etc.).
  4. Limitar el consumo de zumos y batidos envasados, incluso los etiquetados como naturales o ecológicos. Es preferible ofrecer la pieza de fruta entera, que además aporta fibra y exige masticación, estimulando la producción de saliva.
  5. Acudir al dentista desde el primer año de vida o cuando aparezca el primer diente. Las revisiones tempranas permiten detectar problemas incipientes, aplicar selladores de fisuras si es necesario y educar a la familia en hábitos saludables.

El papel de la higiene diaria y los productos adecuados

Elegir los instrumentos correctos para la limpieza bucal puede facilitar mucho la rutina y hacerla más efectiva. Un cepillo dental eléctrico infantil con temporizador ayuda a que los niños se cepillen durante los dos minutos recomendados mientras se divierten. También es recomendable contar con hilo dental infantil con sabores atractivos para introducir esta práctica desde edades tempranas, y con enjuagues bucales infantiles con flúor y sin alcohol para ofrecer una protección extra cuando el niño ya tiene suficiente control para no tragarlo.

“La prevención es siempre más sencilla, más rápida y más económica que el tratamiento. Una simple revisión puede detectar problemas que, de no tratarse, se complican con el tiempo. Cuanto antes se actúe, mejor”, concluye la doctora Laura Pérez.

Odontopediatría: la alarmante relación entre pantallas, azúcares ocultos y caries en la infancia

Contenido original en https://www.hola.com/padres/20260615907282/pantallas-aumentan-riesgo-caries-consejos-odontologa-laura-perez/

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